Vivimos en una sociedad donde la juventud es sinónimo de belleza y donde las mujeres sentimos una presión especial para lucir siempre jóvenes y bellas.

Creo que es hora de romper los mitos y pienso que cualquiera puede tener una buena imagen, solo es cuestión de quererse un poco. No importa cuál sea tu edad, ni tu constitución, todas podemos sentirnos bellas si nos dedicamos un poco más de atención, que sin duda nos la merecemos.

Dejemos ya de posponer nuestras necesidades y empezar a regalarnos micro burbujas de tiempo, de bienestar y de cuidados personales; ya que nuestro autocuidado tendría que ser innegociable y  tenemos tendencia de posponerlo siempre.

Está demostrado que mirarse al espejo y que nos guste lo que vemos reflejado hace que nos sintamos mejor, más seguras, más fuertes y optimistas. Verse bella o guapa mejora el estado de ánimo y te ayuda a afrontar el día con más fuerza y poder. En este momento en que se habla tanto del empoderamiento femenino, de poner en valor lo que somos, la verdad es que es una alegría constatar que llevo casi 20 años haciéndolo sin haberle puesto un nombre; primero en el ámbito deportivo y ahora en el campo de la estética y la nutrición.

De verdad os digo que he podido comprobar que las mujeres que invierten en sí mismas llegan siempre más  lejos. Tú eres tu mejor inversión. Quiérete, mímate, cuídate, así te irás acercando a tu mejor versión. Y si tú estás bien, los que te rodean lo estarán contigo.

La belleza no es ser, sino sentirse. Para ser bella hay que pensar en 3 dimensiones, en un equilibrio entre cuerpo, mente y alma.

Hay veces que conviene algún cambio, el otoño es un gran momento para plantearse nuevos objetivos. Tal vez sea necesario algo superficial, o tal vez se trate de algo más profundo. En cualquier caso lo que te va a ayudar es primero tomar conciencia y luego rodearte de una mirada exterior profesional. Desde mi punto de vista, será todavía mejor bajo una perspectiva holística (cuerpo/mente/alma), y para eso puedes contar con mis consejos.

Así que, no lo dudes, toma el control de tu vida, empodérate de tu belleza, de tu bienestar, ama cada rincón de tu cuerpo y siéntete segura en tu propia piel.

Ven a verme y charlemos. Juntas conectaremos con tu belleza, hablaremos de cosmética, de nutrición, de cómo mejorar tu estado de ánimo, de lo que te preocupa en ese instante y a través de la escucha sabré cómo ayudarte a obtener lo mejor de ti.

 

Compártelo